
Estas últimas semanas han salido a la luz diversas noticias relacionando a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con los gobiernos de Venezuela y Ecuador. En concreto se han encontrado 5 lanzacohetes AT-4 de fabricación sueca. Estos lanzacohetes fueron vendidos por Suecia a Venezuela, país que posteriormente los puso en manos de las FARC. También ha aparecido noticia de que las FARC donaron la cantidad de 400.000 dólares para la campaña del actual presidente de Ecuador, Rafael Correa.
Las FARC, considerado grupo terrorista por la UE y EE.UU, han cometido innumerables atrocidades sobre el pueblo colombiano. Su financiación por parte del narcotráfico, el secuestro, la extorsión y el robo de ganado hacen que hoy por hoy la mayoría de los colombianos no se sienta identificado con los valores de las FARC. Lejos quedan ya los orígenes de este grupo cuando los campesinos huían a las zonas controladas por esta organización para conseguir mayor seguridad. Actualmente los campesinos viven con miedo y explotados por este grupo terrorista para conseguir sus objetivos.
Ahora nos encontramos con una situación política complicada. Justo cuando las FARC están más debilitadas nos enteramos de que los gobiernos de Ecuador y Venezuela negocian con ellos para seguir creando el miedo en Colombia. El presidente de Ecuador acepta los narco-dólares a cambio de que las FARC se refugien en su territorio y Venezuela los surte de armas con tal de que apoyen su proyecto imperialista bolivariano. Colombia está viviendo una de las guerras civiles más largas de la historia y todo apunta a que esto no va a mejorar.
La comunidad internacional debería dejar de mirar hacia otro lado por miedo a enfrentarse a la realidad. En el pasado ya hemos vivido experiencias similares, como dejar que Milosevic y S. Hussein hicieran las barbaridades que hicieron en sus respectivos países. No hay que dejar que el "Bolivarismo" se imponga por la fuerza, si el pueblo colombiano lo quiere que lo demuestre en las urnas y no a base de gatillazo. Si no hacemos algo ya Colombia estará totalmente perdida.
Las FARC, considerado grupo terrorista por la UE y EE.UU, han cometido innumerables atrocidades sobre el pueblo colombiano. Su financiación por parte del narcotráfico, el secuestro, la extorsión y el robo de ganado hacen que hoy por hoy la mayoría de los colombianos no se sienta identificado con los valores de las FARC. Lejos quedan ya los orígenes de este grupo cuando los campesinos huían a las zonas controladas por esta organización para conseguir mayor seguridad. Actualmente los campesinos viven con miedo y explotados por este grupo terrorista para conseguir sus objetivos.
Ahora nos encontramos con una situación política complicada. Justo cuando las FARC están más debilitadas nos enteramos de que los gobiernos de Ecuador y Venezuela negocian con ellos para seguir creando el miedo en Colombia. El presidente de Ecuador acepta los narco-dólares a cambio de que las FARC se refugien en su territorio y Venezuela los surte de armas con tal de que apoyen su proyecto imperialista bolivariano. Colombia está viviendo una de las guerras civiles más largas de la historia y todo apunta a que esto no va a mejorar.
La comunidad internacional debería dejar de mirar hacia otro lado por miedo a enfrentarse a la realidad. En el pasado ya hemos vivido experiencias similares, como dejar que Milosevic y S. Hussein hicieran las barbaridades que hicieron en sus respectivos países. No hay que dejar que el "Bolivarismo" se imponga por la fuerza, si el pueblo colombiano lo quiere que lo demuestre en las urnas y no a base de gatillazo. Si no hacemos algo ya Colombia estará totalmente perdida.